Gorky (Rusia), 1937. En los años que han pasado desde que Vladimir Ashkenazy comenzó a destacar en los escenarios mundiales, al ganar el concurso Chopin en Varsovia en 1955, ha construido una carrera extraordinaria, no solo como uno de los pianistas mas renombrados y reverentes de nuestros tiempos, sino también como un artista cuya vida engloba un amplio rango de actividades y continúa ofreciendo inspiración a los amantes de la música de todo el mundo. Ha sido Director Musical de la Orquesta Filarmónica de Chequia (1998-2003). Ashkenazy se convirtió en Director Musical de la Orquesta Sinfónica NHK en Tokio en 2004 y en enero de 2009 ocupará el cargo de Director Principal y Asesor Artístico de la Orquesta Sinfónica de Sydney. Como invitado habitual de Sydney durante muchos años, ya comparte una relación cálida con la Orquesta. Colaborarán juntos en una serie de proyectos interesantes, incluyendo festivales de compositores, grabaciones y giras internacionales. Continúa una relación duradera con la Orquesta Philarmonia, de la cual fue nombrado Director Laureado en 2000. Además de sus intervenciones con la orquesta en Londres y por todo el Reino Unido cada temporada, realiza giras con ella por todo el mundo y ha desarrollado proyectos propios como "Prokoviev y Shostakovich bajo Stalin" en 2003 (un proyecto que llevó a Colonia, Nueva York, Viena y Moscú) y "Rachmaninoff Revisitado" (en el Lincoln Center, Nueva York, 2002). Ashkenazy además ocupa los cargos de Director Musical de la European Union Youth Orchestra, con la que va de gira cada año, y Director Laureado de la Orquesta Sinfónica de Islandia. Mantiene fuertes vínculos con un gran número de orquestas con las que ha mantenido una relación especial durante años, como es el caso de la Orquesta de Cleveland (de la que fue Director principal), Sinfónica de San Franciso y la Deutsches Symphonie Orchester Berlín (Director Jefe 1988-1996). Ha aparecido en otras muchas orquestas principales como Director invitado por todo el mundo. Regresará a dirigir la Orquesta Filarmónica de Berlín en octubre de 1007. Continúa su devoción por el piano lo que le llevó a ganar el premio Grammy en 1999, y a publicar sus grabaciones más enriquecedoras y difíciles, el clave bien temperado de Bach y las variaciones Diabelli de Beethoven. Está envuelto en algunos proyectos fascinantes de televisión. Muchos recordarán sus programas con el gran director Christopher Nupen, incluyendo en 1979 Music after Mao, los programas extraordinarios de Ashkenazy en Moscú, además de desarrollar programas educativos con la televisión NHK, incluyendo en 1999 SuperteachersK y un documental alrededor de su proyecto "Prokoviev y Shostakovich bajo Stalin".